Veinticuatro

Todavía estaba en shock cuando salí de la sala del consejo. Las órdenes de los ancianos eran claras: deshacerse de Ruby. Pero, ¿por qué? ¿Por qué pensarían que ella era peligrosa? No podía imaginarme a la dulce e inocente Ruby siendo una amenaza para alguien.

Sabía que tenía que hacer algo, pero no...

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