Treinta

Mientras las llamas amenazaban con consumirme, mi consciencia se desvanecía y volvía como una luz parpadeante. Pero en medio del caos, una ráfaga de viento atravesó la habitación, haciendo que las llamas retrocedieran momentáneamente. A través de mi visión borrosa, vi a Lucian, con quien una vez tuv...

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