137- Podrías enviarme spam toda la noche y aun así no me daría de baja.

Voy camino de regreso a mi habitación de hotel con toda la gracia de alguien que ha estado sangrando, corriendo y chantajeando emocionalmente a una sirena en el mismo lapso de doce horas. Ni siquiera me molesto en encender las luces. Mi abrigo cae al suelo, después mis botas, seguidas por mí, apoyá...

Inicia sesión y continúa leyendo