Capítulo 42 ¡Siempre me das una sorpresa!

A poca distancia en la playa, la cabeza de Billy apareció y miró a Vetter con una sonrisa burlona.

—Vetter, ¿cómo se siente 'ahogarse'?

Vetter puso los ojos en blanco y dejó de controlar su temperatura corporal. Pronto, la temperatura a su alrededor comenzó a subir de manera constante, con una boc...

Inicia sesión y continúa leyendo