Capítulo 80 capitulo 80

Durante el desayuno, Adriana no articulo una sola palabra.

Estaba absorta.

Le entrego su virginidad a un sujeto arrogante por el que creía sentirse muy atraída, y eso era un problema, porque solo era sexo entre ellos dos, no era nada más.

Pellizca sus fresas sin ánimo.

—¿Amiga? —sale de su ensoñació...

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