Capítulo 9 capitulo 9

Un par de horas después, Riley ingresaba en la empresa llevándose las miradas de todas las empleadas de la compañía. Por desgracia, para él, no podía ni siquiera mirarlas. <Maldito Héctor, todo esto es por su culpa> musita para sus adentros.

—Buenos días, Señor Couper. ¿Cómo amanece esta mañana? —Un...

Inicia sesión y continúa leyendo