Capítulo 15 TRES CONDICIONES

Llego a casa y todos están corriendo como locos: llevan flores, otros llevan mesas y sillas, otros manteles. ¿Es cierto? Recuerdo que la boda será en el jardín, bueno, ¡si aún hay boda!

—¡Oh, señorita! Llegó por fin —dice la Sra. Martínez, nuestra ama de llaves.

De repente escucho un grito; es ell...

Inicia sesión y continúa leyendo