Capítulo 13 Después del beso

VALERIA

Dormí cuarenta y siete minutos.

No seguidos.

Cada vez que cerraba los ojos regresaba a la cocina de la posada: la lluvia, la mano de Ian en mi cintura, su respiración mezclada con la mía y el segundo exacto en que fui yo quien decidió besarlo.

No podía culpar a la sorpresa.

No podía culpar a...

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