Capítulo 31 Un día sin apellidos

IAN

La idea fue de Valeria.

Por eso sospeché de inmediato.

—Veinticuatro horas —dijo, apoyada contra el marco de mi oficina—. Sin San Jerónimo. Sin Lombardi. Sin De la Vega. Sin Vance. Sin juntas. Sin grabaciones.

—Eso elimina casi todas nuestras conversaciones.

—Podemos hablar del clima.

—Prefiero ...

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