Capítulo 45 Una tía demasiado perfecta

VALERIA

Beatriz Moretti llegó con un abrigo color crema, una maleta pequeña y la misma elegancia que recordaba de mi infancia.

No parecía una mujer capaz de esconder secretos financieros durante años.

Ese pensamiento me avergonzó en cuanto apareció.

La culpabilidad no tenía estética.

—Mi niña —dijo ...

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