Capítulo 182

No duermo.

Me siento en el borde del banco de la armería mucho después de que las alarmas se apagan, con la sangre secándose en mis nudillos y el humo aún atrapado en mis pulmones. Cada vez que cierro los ojos, veo el fuego lamiendo el pasillo donde Jessy casi muere. Escucho el pánico en la voz de C...

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