Capítulo 308: Como se desee

Charles se hundió en su interior, toda su longitud deslizándose con humedad.

Su cuerpo se estiró y se llenó; aquella plenitud le hizo doler el vientre, y dejó escapar un gemido ahogado, que Charles acalló con sus labios.

Su estrechez lo envolvía, carne contra carne. Con cada respiración, él latía ...

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