Capítulo 168 Piel con piel, corazón con corazón

Cian

Las primeras embestidas son profundas y lentas. La cama responde con un vaivén suave, el colchón humano y blando hundiéndose y elevándose bajo nuestro peso.

Hago rodar las caderas para que cada movimiento roce justo el lugar que antes la hizo gritar. El calor espeso de ella me aprieta de...

Inicia sesión y continúa leyendo