Capítulo 32 Se supone que no debo estar aquí

Rae

Oigo una puerta cerrarse allá, al fondo del pasillo, y la primera lágrima se me escapa antes de que pueda detenerla. —No —susurro. La palabra se deshace en mi boca—. No, no, no, no, no.

Mi respiración empieza a acelerarse demasiado. —No. No se supone que deba estar aquí. No puedo estar aqu...

Inicia sesión y continúa leyendo