Capítulo 12

—¿Pensaste que te dejaría aquí solo, pequeño compañero?— Adam susurra en mi oído, su voz ronca envía un escalofrío por mi columna y un rubor ardiente a mis mejillas que espero pase desapercibido para él, aunque es poco probable considerando nuestra posición actual.

—Solo porque eres anormalmente al...

Inicia sesión y continúa leyendo