Capítulo 13

—¡No lo llames así, Althea!—gruñe él, y eso me saca de mi aturdimiento. Le tapo la boca con la mano, esperando que no diga otra palabra. No puedo soportar la idea de darme la vuelta, solo miro a mi compañero y siento que mi sistema se inunda de ansiedad, mi corazón se acelera y dejo de respirar. Ada...

Inicia sesión y continúa leyendo