Capítulo 16

—Te ves un poco sonrojada, Willa, ¿deberías haber pasado otra noche en la clínica, nena? —pregunta mi padre y siento la mano de Adam alcanzando la mía y apretándola de manera tranquilizadora bajo la mesa. Me mira temiendo una reacción, pero lo ignoro esperando que lo deje pasar. Siempre he sido cono...

Inicia sesión y continúa leyendo