Capítulo 127 Arruinado

—¿Otro regalo? —El primer instinto de Anastasia fue decir que no.

—No es un regalo. —El tono de Richard no dejaba espacio para discutir—. Es equipo.

Anastasia abrió la caja, desconcertada.

Dentro había un broche de diseño exquisito.

Un copo de nieve de platino, con una gema azul profundo engasta...

Inicia sesión y continúa leyendo