Capítulo 43 EL MUNDO SE LE VINO ENCIMA.

Al leer las palabras fueron las mismas leídas, hacía un momento, no habían cambiado, su ángel iba a morir.

—No. Nooo, ¡Ella no! —empezó a gritar mientras sentía le faltaba el aire— si miro atrás estoy perdido —se dijo—. Mi niña bonita, si lograste ser amada, yo te amo Lis, solo fui un necio, ciego, ...

Inicia sesión y continúa leyendo