Capítulo 134

Gabriela sostenía el arma con ambas manos, apuntando al pecho de Dante. Él estaba sentado contra la pared, con la sangre de su hombro empapando su sudadera. La cabaña olía a pólvora, a miedo y a algo metálico que se le aferraba al fondo de la garganta.

Dante se tocó el hombro con la mano derecha, m...

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