Capítulo 89 Ya te debo demasiado

Las mejillas de William se enrojecieron, su respiración era entrecortada, los ojos ardiendo de furia. —Esos malditos ladrones… se han esfumado. He buscado por todas partes, pero se han ido.

Aspiró otra vez, apretando la mandíbula. —La única esperanza ahora es esperar noticias de la mafia. Tal vez… ...

Inicia sesión y continúa leyendo