Capítulo 22 22

Y como si nada hubiera pasado, a la mañana siguiente él actuó normal.

Demasiado normal.

Nos encontrábamos guardando algunas de las cocas en la nevera portátil y preparando todo para esa noche. El aire estaba pesado, húmedo, y el silencio entre nosotros era incómodo, como si algo invisible estuvier...

Inicia sesión y continúa leyendo