Capítulo 85 85

Sentí el viento golpeando mi cara cuando salí al muelle. El olor a sal y a madera húmeda no ayudaba a calmar el nudo en mi estómago. El corazón me latía demasiado rápido; no sabía si era por la ansiedad, por el mareo que aún me recorría desde la mañana, o por la sensación constante de que algo estab...

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