Capítulo 36 36. Mikhail regresa más intenso.

Entro a mi oficina sintiendo todavía en la piel el eco de la noche anterior, esa mezcla deliciosa de caricias y respiraciones ajenas que no se termina de borrar, incluso cuando camino entre expedientes y saludos impersonales, así que cuando abro la puerta y lo encuentro sentado en mi silla—como si f...

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