Capítulo 43 43. Llegaste tarde.

Entro al restaurante sabiendo perfectamente que no vengo a comer, porque mi estómago está demasiado ocupado tratando de descifrar qué versión de mí misma va a aparecer esta noche: la abogada impecable, la mujer que se sabe deseada por dos hombres demasiado distintos para convivir en armonía, o la qu...

Inicia sesión y continúa leyendo