Capítulo 46 46. El regalo prohibido.

El día comienza con esa sensación deliciosa de haber despertado marcada, deseada, devorada la noche anterior; todavía llevo en el cuello el rastro oscuro que Damián me dejó con una mezcla de orgullo y provocación, y en el muslo, el sello de Luca, que late cada vez que camino. Siento mi propia piel m...

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