Capítulo 64 64. No dijiste que sí.

El mensaje aparece en mi pantalla apenas enciendo el móvil, como si hubiese estado esperando el momento exacto en que abro los ojos: “Esta noche. Cenemos.”

Ni un “hola”, ni un “¿cómo estás?”, ni una excusa profesional. Solo eso. Y aun así, mi estómago reacciona como si un dedo frío deslizara un cami...

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