Capítulo 78 78. El puerto y dos sombras esperando.

La mañana llega demasiado brillante para todo lo que oculto bajo la piel. Camino por la cubierta con las piernas todavía sensibles por lo que Mikhail me hizo anoche, y si cierro los ojos un segundo puedo sentir sus manos marcando mi cintura como si quisiera moldearme para él. No lo digo en voz alta,...

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