Capítulo 88 88. Un triángulo contra un imperio.

La mañana empieza con una quietud engañosa, una de esas que parecen anunciarnos que el mundo está por inclinarse hacia un borde peligroso, y aun así yo me miro al espejo y descubro que ya no soy la misma mujer temblorosa que llegó a esta casa buscando un refugio improvisado entre los brazos de dos h...

Inicia sesión y continúa leyendo