Entre el corazón y la mente

Zara llegó a la villa, con la mente aún dando vueltas. En cuanto cruzó la puerta, fue recibida por la cálida familiaridad de la casa, y María le dio un asentimiento silencioso mientras se dirigía al estudio.

Marshal la estaba esperando, tal como había dicho, de pie junto a la ventana con una carpet...

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