Paredes olvidadas

Zara se dio la vuelta lentamente, contemplando la mansión que se alzaba ante ella.

Su pecho se apretó al observar la decadencia que había devorado el lugar que una vez conoció. Donde antes se erguían orgullosas columnas, ahora se inclinaban bajo la hiedra y el musgo, estranguladas por enredaderas q...

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