En el abrazo de los opuestos

El bosque, denso con la energía antigua de la tierra, envolvía a Zara como una entidad viviente. El aire estaba cargado, pesado con el aroma de pino y musgo, y el tenue perfume de flores silvestres ocultas. Respiró profundamente, llenando sus pulmones con el aroma embriagador, sintiendo cómo su cuer...

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