Capítulo 40 Cautiva por el deseo

El sonido me estrujó el corazón. ¿Qué estaba haciendo? Los últimos días sin ella habían sido los peores. Apenas podía hacer otra cosa que pensar en ella. Nunca había sentido algo tan fuerte por una mujer. Cada día la echaba tanto de menos. Y ahora que estaba aquí, ¿por qué me iba?

Apreté los dientes...

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