Capítulo 77

Sentada en la cama, agucé los oídos para escuchar cualquier señal de vida en el pasillo. Me sorprendió que nadie hubiera venido a verme aún. Pensé que al menos la enfermera malvada habría entrado en algún momento del día para revisarme. Pero ni siquiera ella se molestó en hacerme una visita. Tenía m...

Inicia sesión y continúa leyendo