Capítulo 88

No pude. Mis pies estaban pegados al suelo, incapaces de moverse, paralizados por el miedo. No me importaba cuando mi vida estaba en peligro, pero cuando era alguien a quien consideraba mi amigo, no podía abandonarlo. Había algo dentro de mí que se negaba a dejar a mi amigo mientras intentaba proteg...

Inicia sesión y continúa leyendo