Capítulo 3.2

Un golpe en mi puerta me sobresalta. Me despierto y me encuentro en el suelo de mi sala, con un papel pegado a la cara. Otro golpe. Me quito el papel de la cara y me levanto. Frotándome los ojos para despejarme, abro la puerta.

—Hola, ¿puedo ayudarte en algo? —pregunto.

—Solo quiero comprobar algo...

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