Capítulo 38 Hilos sueltos

Mía D'Lucca.

Roma, Italia.

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—¿Ya te vas? —cuestiono cuando le veo levantarse.

Toma un último sorbo de su café y me besa en los labios de una forma que me transporta de inmediato a la noche que pasamos juntos en la oficina—. ¿Vendrás a la hora de la comida? —pregunto, esperando con la respira...

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