Capítulo 160

Apoyé mi cabeza en la palma de mi mano mientras miraba los cuatro pasteles enteros desperdiciados frente a mí. Si se los doy al perro, seguro se escapará. Pero aun así, no perdí el ánimo y fui por la quinta ronda.

En la quinta prueba, Anna alertó a los otros sirvientes. Así que, antes de que los ll...

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