Capítulo 21

Estábamos admirando la vista...

Volteé a mirarlo y, claro, seguía con esa risa tonta en la cara.

Suspirando, volví a mirar por la ventana.

De repente, su aliento cálido me rozó la oreja.

Giré otra vez, y su cara estaba peligrosamente cerca. Su brazo se deslizó por mi cintura, y sin aviso, me atr...

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