Capítulo 22

Ni le respondí. Claro que estaba burlándose, y vaya que me molestó.

Me levanté bien rápido y cambié los cargadores de las dos pistolas.

¡Bang!

Le di una patada a uno entre las piernas y disparé enseguida al que venía por mí.

Escuché la voz de mi asistente: "Señorita, lamento el retraso."

Miré a...

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