Capítulo 43

Entré a su habitación, el celular ese feo en la mano. Ni llamé, solo abrí la puerta. Era igualita a la mía.

"¿Y para qué me necesitás?" pregunté apenas lo vi.

"¿Por qué no estás aquí a la hora acordada? ¿No leíste bien el contrato?"

"¿Ahora? ¿Me estás cargando?" solté gritando.

Ni reaccionó. Ni ...

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