El secreto revelado

Shanella Anderson

Apenas podía respirar. Incluso ensangrentado y casi muriendo, la voz de Alpha Terence rasgó el salón de la academia como una cuchilla.

—Shane... Shanella... ¡eres la misma persona! —gritó, sus labios goteando carmesí.

Mi corazón cayó al estómago. Las paredes giraron, mi pech...

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