Capítulo 18 Cuando el cuerpo ya no miente

La mañana llegó con un silencio demasiado denso y el eco del aliento de Aaron todavía ardiendo contra sus labios.

Emily abrió los ojos antes de que la luz fuera del todo clara. Había dormido a ratos, siempre con el cuerpo tenso y la mente atrapada en esa fracción de segundo: las manos de él enmarcá...

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