Capítulo trece

Su respiración se entrecortó, pero se obligó a responder, —¿Y luego qué? ¿Qué pasa ahora que me has encontrado?

Su sonrisa se volvió más afilada. —Entonces, princesa... recojo. Te prometí en ese entonces que volvería a buscarte, ¿no es así?

El silencio la envolvió. El peso de sus palabras presiona...

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