Capítulo veintiséis

Ashley acababa de salir de la habitación de Mirabella, su voz alegre resonando por el pasillo.

—Vamos, Bella, prepárate. Déjame ir a mi habitación y arreglarme, y no vas a escaparte, así que prepárate.

Mirabella suspiró suavemente para sí misma, arrastrando los pies hacia la pequeña cómoda.

—La chi...

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