Capítulo treinta y nueve

El brazo de Hunter se apretó alrededor de su cintura mientras la guiaba hacia el ascensor. Sus movimientos eran tranquilos, casi casuales, y Mirabella podía sentir la compostura y el dominio vibrando bajo su piel. Ella se apoyó contra la pared espejada del ascensor, su corazón latiendo desigualmente...

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