Capítulo cincuenta

Tres años después

La pequeña campanilla sobre la puerta de la joyería tintineó cuando una brisa entró desde la calle, trayendo consigo el olor a pan fresco de la panadería junto a la joyería. La acogedora tienda brillaba con la luz de la tarde—estantes de madera pulida llenos de delicadas cadenas d...

Inicia sesión y continúa leyendo