Capítulo setenta y nueve

El desayuno del sábado por la mañana se sentía como una pequeña reunión familiar. El aroma de huevos, pan tostado y café recién hecho llenaba el aire cálido. La mesa estaba llena de comida —huevos revueltos, salchichas, tazones de fruta y panqueques apilados y relucientes con jarabe. Todos tenían un...

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