Capítulo 34 Rendición

Nero permaneció de pie a un lado de la sala mientras Olivia recorría el lugar con toda confianza. Las yemas de sus dedos le picaban por las ganas de tocarla, acorralarla contra la pared frente a la que se encontraba y devorar su boca. 

La deseaba, y la deseaba ya, pero se obligaba a mantener la comp...

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