Epílogo

Sarah

Miré a mi alrededor, los nervios me ponían tensa, incluso temblaba un poco. Aún no lo asimilaba por completo; estaba a punto de entrar a la iglesia para finalmente casarme con Kael, el hombre que amo y que me ama, como lo había dejado claro de todas las maneras posibles. Las emociones eran ab...

Inicia sesión y continúa leyendo